“Vamos con Juanita para el agua», con esta orden que fue vociferada por un veterinario inició el proceso de reintroducción a su hábitat natural de la referida manatí junto a sus compañeros de vida Pepe y Lupita, quienes tenían varios años confinados a un estanque en el Acuario Nacional, en Santo Domingo.
Sujetada a unas correas especiales y subida por una grúa empezó el descenso de Juanita al mar, luego de 8 años sin estar en un escenario similar.

Luego de esta manatí fueron reintroducidos en aguas de esta localidad, Pepe y Lupita, quienes pertenecen a la especie antillano que se encuentra en peligro crítico de extinción.
El proceso, liderado por el Ministerio de Medio Ambiente, se produjo cuando el sol apenas empezaba a salir ayer domingo.
Superada esta prueba, se inició el traslado en tres camiones en los que cada manatí fue acompañado por veterinarios, biólogos y técnicos, quienes tenían la misión de mantener a estos mamíferos marinos con temperaturas entre 35 y 37 grados, ya que son sensibles al frío y pudieron presentar hipotermia. Cada 10 minutos se les debían revisar sus signos vitales como frecuencia cardíaca y respiratoria, porque la operación comprometía el estado físico de los tres manatíes.
Cuando fueron puestos en el agua Juanita y Pepe se vararon por unos minutos en la orilla producto de su inexperiencia en estos ambientes. La última vez que estuvieron en el mar eran bebés.
“Juntos hemos hecho historia», manifestó el ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera, tras ser informado de que la reintroducción se realizó sin mayores inconvenientes.
En ese lugar se les continuará cambiando la alimentación hasta que solo coman pastos marinos que es la comida que encontrarán en el mar.
En el Acuario Nacional estaban acostumbrados a comer lechugas y otras verduras, pero como parte del proceso de preparación en los últimos meses se les fue cambiando paulatinamente esta dieta por varias hierbas marinas para hacerles más fácil el proceso de adaptación.
Cuando los técnicos determinen, los manatíes serán liberados definitivamente.
El lugar seleccionado cumple con estas características, además de que en esta zona tiene su mayor presencia la Fundación Dominicana de Estudios Marinos que ha desarrollado una labor de concientización sobre la importancia de preservar los manatíes y han estado a cargo de Remi, otra manatí que pernocta en estás inmediaciones.
En nuevos hábitat

No hay comentarios.:
Publicar un comentario