Luego de que Santo Domingo permaneciera 22 largos años bajo el dominio de Haití, a consecuencia de la ocupación haitiana, ocurrida en el 1822, un grupo de jóvenes liderados por Juan Pablo Duarte, vestidos de valor, nerviosismo y preocupación, levantaron sus armas para proclamar que Santo Domingo sería libre de toda dominación extranjera.